✷ Temporada Acuario ✷
La entrada del Sol en Acuario.
Hoy, el Sol ingresa en Acuario, el signo del cambio, la innovación y la libertad. Es un momento poderoso, un crisol donde las ideas se fusionan, las creencias se cuestionan, y el impulso hacia la expansión del pensamiento colectivo se vuelve irrefrenable.
Esta entrada del Sol no es una más, ya que viene acompañada de una conjunción profunda con Plutón, también en Acuario, y esto es una novedad. Es la primera vez - de muchas que vendrán - que el Sol se une a Plutón en este signo (sucedió en el 2024, pero a Plutón aún le quedaban retrogradaciones a Capricornio, esta vez entró para quedarse). Se inaugura una nueva temporada transformadora para lxs Acuarianxs y Leoninxs, y para toda la humanidad en general.
Este tránsito es como si el Sol, con su luz, desnudara las sombras del poder y la transformación, invitándonos a cuestionar las estructuras que nos limitan y a abrazar la revolución interna que nos conecta con nuestro ser más auténtico. El cambio no es solo externo, es una mutación dentro de nosotros, como una semilla que empieza a brotar, desafiando las raíces viejas y buscando su espacio en la luz.
Este encuentro entre el Sol y Plutón nos invita a soltar lo que ya no nos sirve, a transformarnos, a morir y renacer en cada pensamiento, en cada acción, en cada expresión. Es un despertar profundo que nos llama a dejar ir lo que nos limita, lo que nos encierra, para conectarnos con lo nuevo, lo que realmente resuena con nuestra esencia más profunda. Nos exige ser valientes en la reinvención, en aceptar que lo único constante es el cambio, y que en esa danza cósmica, encontramos nuestra verdadera libertad creadora·expresiva.
En su sombra, Sol·Plutón puede traernos la tentación de querer controlar ese cambio, de aferrarnos a lo que conocemos por miedo a lo nuevo. A veces, el deseo de poder, ya sea sobre uno mismo o sobre el colectivo, puede nublar nuestra capacidad de rendirnos a la transformación natural. Nos muestra nuestras limitaciones a dejar ir, a liberarnos de la necesidad de imponer nuestro cambio. El verdadero renacer surge cuando nos permitimos fluir con la danza cósmica del cambio, sin aferrarnos a lo que ya está muerto.
Por otro lado, la energía del Sol en Acuario, con su enfoque en la comunidad y la conexión global, forma un sextil armónico con Neptuno en Piscis, tejiendo una red sutil que nos invita a soñar, a trascender los límites de la realidad material, y a conectarnos con una presente más espiritual y trascendental. Es un momento en el que la intuición y la creatividad se vuelven vehículos poderosos para manifestar un mundo más justo, más compasivo y, sobre todo, más alineado con nuestra verdad más profunda. Neptuno, desde su posición en Piscis, nos invita a disolver las barreras del ego y a fundirnos en una conciencia cósmica que trasciende la individualidad, a conectar con la magia, con los lenguajes simbólicos y sutiles. El cuidado está en no permitirse desconectar de lo que es, del cuerpo, de lo cotidiano. Ser "críticos" sobre si estamos evadiendo la realidad, construyendo castillos en el aire, o sobre idealizando lo que es, y si no estamos teniendo en cuenta las raíces necesarias para que el sueño/ideal que deseamos y anhelamos se materialice en el 3D. La trampa está en desconectarnos de la realidad, en creer que los sueños se construyen solo desde la fantasía y no desde una conciencia práctica y contacto con lo real y tangible. Es en la conexión entre la realidad y lo trascendental donde podemos crear algo verdaderamente transformador.
La cuadratura entre el Sol en Acuario y Marte retrogradando en Cáncer nos lleva a confrontar nuestras emociones más profundas, esas que a veces nos atan o nos desbordan. Es un llamado a integrar nuestras acciones con nuestras necesidades emocionales, a ser conscientes de cómo nuestra energía se expresa en relación con el hogar, la familia y las raíces. Marte retro en Cáncer puede traer a la superficie antiguos conflictos emocionales, heridas no sanadas que necesitan ser atendidas con amor y compasión. El Sol en Acuario nos invita a ser objetivos y revelar la verdad oculta, pero también a reconocer que no todo se resuelve solo con la mente. La reconciliación entre lo racional y lo emocional será clave para avanzar.
Finalmente, el trígono con Urano en Tauro, que también se encuentra retrogradando, añade una dosis de energía disruptiva, pero en su retrogradación, nos invita a revisar cómo estamos evolucionando en nuestras estructuras materiales y nuestros valores. Urano en Tauro nos desafía a redefinir nuestra relación con lo físico, con el dinero, la estabilidad, pero desde una perspectiva que nos libere de las limitaciones del pasado. En este tránsito, la creatividad se desborda, y la invitación es a liberarnos de viejas ataduras, a abrazar lo nuevo con valentía, sabiendo que las sacudidas que experimentamos nos acercan más a nuestra verdad esencial.
Este tránsito del Sol en Acuario es, en muchos sentidos, un llamado a la transformación total: personal, colectiva y espiritual. Un recordatorio de que todo cambio, por más incómodo que sea, es una oportunidad para alinearnos con la versión más auténtica de nosotros mismos.
Que sea liberación y revelación,
Ag ♡
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